
Ciudad de México, 15 de abril de 2026 – El momento que millones de mexicanos esperaban desde hace años ya llegó.
La Cámara de Diputados terminó de elaborar y firmar el dictamen de desafuero contra Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, presidente nacional del PRI. El documento ya fue turnado a la Mesa Directiva y se espera que sea votado en el pleno antes del 30 de abril de 2026.
Cuando se apruebe el desafuero, Alito Moreno dejará de ser intocable. Pasará a ser un ciudadano común, sin ninguna protección legal que lo salve de enfrentar la justicia.
La Fiscalía General de Justicia de Campeche lo acusa formalmente de cinco delitos graves:
El expediente está repleto de auditorías, rastreos financieros, propiedades de lujo y testimonios que, según los fiscales, demuestran un esquema sistemático de saqueo durante su gestión como gobernador de Campeche.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum está actuando de forma coordinada:
Cada bien incautado no solo es un golpe económico, sino un mensaje claro: el dinero del pueblo será devuelto al pueblo.
Lo más impactante es que ni siquiera dentro de su propio partido lo defienden. Figuras históricas del priismo, senadores y exgobernadores lo han calificado públicamente como “el sepulturero del PRI”. Lo acusan de haber secuestrado al partido para protegerse, de llevarlo a las peores derrotas electorales de su historia y de convertirlo en un cascarón vacío.
En redes sociales, el hashtag #DesafueroAlito se volvió tendencia nacional en cuestión de minutos. La gran mayoría celebra la noticia como una victoria real de la justicia y un paso concreto para acabar con la impunidad.
El gobierno mantiene un mensaje firme: “Esto no es venganza, es aplicación de la ley”.
Mientras tanto, Alito Moreno sigue insistiendo en que se trata de una “persecución política”, pero su discurso suena cada vez más aislado y desesperado.
Esto no es solo la caída de un político. Es el símbolo del desmantelamiento de todo un sistema de privilegios y corrupción que parecía eterno en México.
La historia se está escribiendo en este preciso momento.